PLANTAS TRATADORAS DE MORELOS, SOLO 33 FUNCIONAN CORRECTAMENTE

El tratamiento de las aguas residuales continúa siendo una tarea pendiente en Morelos. La infraestructura destinada a limpiar el agua antes de devolverla al medio ambiente enfrenta dificultades que reducen su efectividad y ponen sobre la mesa la necesidad de mejorar su conservación y funcionamiento.
De acuerdo con datos de la Comisión Estatal del Agua (Ceagua), el estado cuenta con 134 plantas tratadoras, pero solo 33 trabajan en condiciones adecuadas. Esto significa que alrededor de tres de cada cuatro instalaciones tienen problemas que les impiden cumplir plenamente con su propósito.
Las causas no se limitan al deterioro de los equipos. El robo de materiales, las instalaciones vandalizadas y los gastos necesarios para mantener los sistemas en operación también complican las labores de saneamiento. En algunos casos, los municipios no cuentan con suficientes recursos ni con personal especializado para atender las necesidades de estas instalaciones.
Juan Anguiano Ortiz, subsecretario de Agua y Saneamiento de la Ceagua, señaló que varios gobiernos municipales han recurrido a la dependencia estatal en busca de orientación para resolver sus dificultades técnicas y operativas.
Sin embargo, mantener las plantas en condiciones adecuadas también es importante para las finanzas de los ayuntamientos. La Comisión Nacional del Agua (Conagua) supervisa que las descargas cumplan con los estándares de calidad correspondientes, y los municipios que no acreditan estos requisitos pueden enfrentar cobros por derechos relacionados con el manejo del agua.
Las consecuencias también alcanzan al entorno natural. Cuando las aguas residuales no reciben el tratamiento necesario, aumenta el riesgo de contaminación en ríos y otros cuerpos de agua, lo que hace más urgente atender las deficiencias de la infraestructura.
Uno de los proyectos que busca contribuir a esta tarea es el saneamiento integral del río Apatlaco, cuya incorporación a los programas federales busca abrir nuevas posibilidades para atender uno de los afluentes afectados por la contaminación en Morelos.
Simultáneamente, el estado mantiene pendientes relacionados con el abastecimiento de agua potable en comunidades como Huautla, en Tlaquiltenango, y en algunas zonas de Tepalcingo, Axochiapan y los Altos de Morelos.
El desafío no consiste únicamente en rehabilitar las instalaciones deterioradas, sino en garantizar que reciban mantenimiento constante y cuenten con los recursos necesarios para operar a largo plazo. De ello dependerá reducir la contaminación y aprovechar de mejor manera la infraestructura hídrica con la que ya cuenta Morelos.
Publicado el 16 de octubre de 2026
