PROTESTAS EN LA UAEM SACAN A LA LUZ DENUNCIAS DE ALUMNAS SOBRE RECLUTAMIENTO Y ACOSO

Debido a los lamentables acontecimientos ocurridos en los últimos días, en los que se vieron involucradas dos jóvenes estudiantes de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), Kimberly y Karol, el ambiente dentro de la comunidad estudiantil se ha visto marcado por una profunda tristeza y tensión hacia las autoridades.
Desafortunadamente, han salido a la luz diversas situaciones que ponen en riesgo a los estudiantes de la universidad. Una de las denuncias que generó mayor preocupación fue la expuesta por alumnas de la Facultad de Nutrición, quienes manifestaron su inquietud respecto a los horarios de sus clases, ya que en muchas ocasiones les impiden regresar a casa antes de que anochezca.
Algunas estudiantes señalaron que, durante su trayecto de salida, han recibido propuestas inapropiadas para trabajar brindando servicios sexuales.
De acuerdo con testimonios del alumnado, un sujeto ajeno a la institución solía rondar por las noches entre las facultades del área de la salud para repartir volantes con dicha oferta. Aunque en un inicio circuló la versión de que el vehículo había ingresado a las instalaciones de la universidad, diferentes testimonios aclaran que no fue así. Según lo relatado por estudiantes, el taxi interceptaba a las jóvenes al momento de salir de sus facultades, en los caminos que utilizan para dirigirse a sus hogares.
Este hecho, sin duda, ha desatado una gran preocupación entre estudiantes, padres de familia y la comunidad morelense en general.
Es importante señalar que las personas que se dedican al reclutamiento de mujeres para la explotación sexual suelen seguir un modus operandi específico: buscan mujeres que se encuentren en situaciones de vulnerabilidad. Las estudiantes universitarias pueden atravesar una etapa compleja de su vida, ya que mantener una carrera implica retos económicos, emocionales y mentales.
Ante esta situación, más que revictimizar a las estudiantes, resulta necesario cuestionar las condiciones de seguridad dentro y en los alrededores de la universidad. Aspectos como el alumbrado público en las calles, así como el acompañamiento de autoridades en horarios nocturnos, son elementos fundamentales para garantizar que los estudiantes se sientan seguros y puedan continuar con sus actividades académicas.
En lugar de permanecer en un estado estático de señalamientos y culpas, es vital escuchar las peticiones y el sentir de la comunidad estudiantil. No juzgar y atender las preocupaciones de quienes, a pesar de los riesgos, buscan continuar con su formación académica y su desarrollo personal.
Publicado el 6 de marzo de 2026
